DE DRILES CAN



    
 



Tu experiencia con nosotros 


 



 

Si quieres contarnos como a sido tu experiencia con nosotros mándame tu texto 

 

Mercedes gomez

 

Hay algo en la vida que los que lo anhelamos lo comprendemos perfectamente, compartir la vida con

un animal sentirse parte de su esencia, sentir su espiritualidad, su amor incondicional es algo

maravilloso.

De Driles Can llegó a mi vida casi por casualidad, yo tenía una inmensa necesidad de volver a tener un

perro, mi primera experiencia no había sido nada buena, pero aún así necesitaba la cercanía de uno,

mi mejor amiga un día sentadas comiendo en un restaurante, me dijo; ¿porqué no te animas con un

bichón maltes, son encantadores Merche, y además pequeñitos, alegres…?. Desde aquél día busqué, y

busqué, tenía muy claro que no quería comprar en tiendas, ni adoptar nada (eso ya me había salido

mal una vez), quería un perrito sano, bonito que fuese mi compañero, y encontré a Driles Can

recomendado en una web, llamé era la hora de la siesta de un domingo, lo recuerdo cómo si fuera

ayer y hable con M. Jesús y tras una larga espera ahora tengo dos maltesas de esa casa.

La primera llegó a mi vida en un momento muy importante fue querida y deseada muchos meses antes

de ver la luz a través de sus ojitos, nació un 5 de febrero y el 9 de abril en plena primavera llegó a

nuestra casa una pequeña bolita de algodón y de frescura “mi Nuca”. Desde entonces entre Nuca y

yo ha existido un vínculo indescriptible, me conoce como si llevásemos juntas desde siempre, sus

ojos son bondad infinita y es un ser puro, incondicional, es serenidad en estado natural. Lo pensamos

y lo meditamos mucho y Nuca debía estar acompañada de alguien se lo merecía, se merecía jugar y

correr y ladrar con alguien de su especie en plena sintonía, volví a ver a la misma criadora, a la que

para mí ya es una amiga no tuve ninguna duda y llegó Laika un soleado 28 de agosto en pleno verano

para disfrutar de su nueva familia, es una campanilla que siempre te alegra el día con su rabito

moviéndose siempre incondicional y que ayuda a su hermana con valentía en todo.

Las dos se adoran, se quieren mucho, se complementan, aúnan sus fuerzas de una manera increíble es

como si lo que le faltase a una lo aportase la otra, y ahora tenemos una familia mitad humana mitad

maltesa. He comprendido que el maltés fue mi mejor opción por su infinita bondad, por la alegría, por

la simpatía, me he enamorado de esta raza, me he enamorado de ellas.

Con estas líneas quiero hacer llegar mi agradecimiento a M. Jesús por su saber hacer, por su

constancia, por dar el valor que se merece a todo, a sus ejemplares, a sus cachorros, siempre cerca,

siempre ahí, para mi ya es alguien más de mi familia, porque me trajo a casa a mis dos tesoros, y

porque siempre está, y para mi eso es impagable, gracias de todo corazón!!!

Iñaki, Nuca, Merche y Laika